Red para
el Uso Sustentable y Ético de Recursos Animales de Experimentación Biomédica
Red-USE de Animales de Experimentación
Los animales usados en experimentación son, de alguna manera, "héroes anónimos", comparables incluso con verdaderos mártires, y sus vidas constituyen imponderables contribuciones a grandes descubrimientos científicos. Por ellos sus vidas deben ser respetadas y valoradas.
El número total de animales usados en todo el mundo para experimentación biomédica cada año se desconoce, pero probablemente ronde los cientos de millones, de los cuales la gran mayoría corresponde a pequeños roedores (ratas y ratones).
Estos animales son utilizados para distintos propósitos científicos, incluyendo investigación básica, estudios médicos, desarrollo de productos vinculados con la salud, pruebas reglamentarias para productos biomédicos, y educación y entrenamiento en ciencias biomédicas y de la salud.
Casi todos los animales utilizados en investigación son eutanasiados al finalizar el protocolo experimental o estudio. La Eutanasia implica una "buena muerte", realizada en forma humanitaria, con técnicas y métodos aprobados y apropiados para la especie, tamaño, edad y estado fisiológico sin causar dolor ni distrés.
En las ciencias de los Animales de Experimentación de todo el mundo se desarrollan programas de capacitación sobre Bienestar Animal y principios de Bioética, para garantizar la buena calidad de vida y para evitar condiciones que generen dolor o sufrimiento (físico o emocional) en los animales utilizados para experimentación, trabajando principalmente sobre los principios bioéticos “de las 3 R” (Russel y Burch, 1959), tendientes a
mejorar el bienestar animal. Estos principios son: Reemplazo (usar métodos
alternativos, como sistemas insensibles), Reducción (utilizar el mínimo número de animales requerido
para obtener resultados científicamente válidos) y Refinamiento (de las técnicas
y procedimientos, para respetar el bienestar y evitar o disminuir la producción
de estrés o sufrimiento).
La creación de una red de intercambio y colaboración intra e inter-institucional para el uso sustentable y ético de animales de experimentación permitirá valorar y redimir a estos seres sensibles que dan su vida por la ciencia.
El uso sustentable y ético de los animales de experimentación implica el respeto por el bienestar animal y el cumplimiento de los principios bioéticos: Reemplazo, Reducción y Refinamiento.
Con el objetivo de reducir el número de animales utilizados y optimizar la obtención de resultados relevantes para la experimentación biomédica con menor pérdida de vidas animales, y haciendo a su vez sus vidas más valiosas, se propone la creación de una red de reutilización, recuperación, reaprovechamiento, reciclado, realojamiento y rehabilitación (otras "Rs") de los animales de experimentación, sus órganos, tejidos o células.
La Red-USE de Animales de Experimentación permitirá un adecuado aprovechamiento de los recursos
animales, promoviendo el uso sustentable y ético de los mismos, en un marco de
respeto por la vida, la diversidad biológica y el bienestar de las especies
utilizadas en experimentación. La reutilización, recuperación,
reaprovechamiento, reciclado, realojamiento o rehabilitación de los animales
permitirá reducir la cantidad de individuos que se crían, mantienen, utilizan y
eutanasian en los laboratorios e instituciones (públicas o privadas) donde se
desarrollan proyectos de investigación; permitiendo un desarrollo bioético y, a
su vez, biológica y económicamente sustentable de la investigación biomédica
argentina. El intercambio y la colaboración entre instituciones permitirá
también promover la capacitación y el refinamiento de las técnicas y
procedimientos experimentales realizados con animales de laboratorio, para
evitar o disminuir el estrés y el sufrimiento de los mismos.
El proyecto de creación de una Red de Uso Sustentable y ético de Recursos Animales de Experimentación, tiene su
fundamento en el principio de Reducción, ampliándolo y complementándolo
con las siguientes propuestas o categorías:
1) Reutilización: de los animales que ya han sido utilizados
en un experimento, para otros protocolos
experimentales. El número de animales utilizados en procedimientos
experimentales con fines de investigación científica o docencia, puede
reducirse si se utiliza el mismo animal más de una vez, en los casos en que
ello no vaya en contra del objetivo científico, y siempre y cuando la carga
acumulada sobre un animal no supere lo que se considera aceptable para un único
procedimiento y no tenga como consecuencia un detrimento en el bienestar del
animal. La posibilidad de reutilización de los animales debe considerarse caso
por caso, y la potencial falta de bienestar de los mismos debe ser evaluada por
profesionales idóneos en las ciencias de animales de laboratorio. El
advenimiento de métodos y técnicas de análisis biomédico menos invasivas
incrementa la posibilidad de reutilización de los animales, haciendo más valiosa
su vida y su aporte al avance de ciencia, como en el caso de animales
utilizados para procedimientos no invasivos que están física y emocionalmente
sanos (por ejemplo, si sólo se los ha utilizado para la realización de alguna
tarea comportamental y/o para mediciones físicas, biométricas, fisiológicas o
bioquímicas, que no tienen consecuencias ni secuelas que puedan interferir con
la vida y el bienestar del animal) que pueden ser reutilizados para otro tipo
de protocolo experimental.
Para poder reutilizar un animal en otro protocolo
experimental, deberán cumplirse los siguientes preceptos:
a) Ninguno de los procedimientos experimentales a los que
fue sometido primero debe causarle dolor o distrés
b) El segundo estudio (y los subsecuentes, si los hubiera)
deben producir ninguno o mínimo dolor o estrés
c) A los animales que son utilizados en más de un
experimento se les debe permitir la recuperación completa desde el primer
experimento, antes de implementar el subsecuente experimento.
2) Reaprovechamiento: de animales que no se han utilizado
para protocolos experimentales y que de otro modo serán eutanasiados, para su
utilización en protocolos experimentales en otro grupo/laboratorio/instituto de
investigación. Por ejemplo, aprovechamiento de las crías no utilizadas de
determinada camada, o de los llamados animales “de descarte” (animales que no han sido utilizados para un
protocolo experimental, por poseer características no adecuadas para dicho
protocolo, por ejemplo tipo, edad o
sexo; o que resultaron sobrantes de compras o nacimientos; o animales criados y
mantenidos en el bioterio pero que no han sido incluidos en manipulaciones
experimentales (llamados "animales naïve"); o animales reproductores
que por su edad y/o estado físico ya no son aptos para la reproducción.
3) Reciclado: de los cadáveres de los animales que han sido
eutanasiados luego de determinado procedimiento experimental, para su uso en
investigación, docencia o como alimento para la cría de otros animales
predadores o caroñeros; así como el uso en investigación o docencia de los
órganos o tejidos. También incluye el reciclado del material utilizado para el
lecho o cama de sus jaulas (“bedding”), por ejemplo como abono orgánico
natural.
4) Recuperación: de los órganos y tejidos provenientes de
los cadáveres de los animales que han sido eutanasiados luego de un protocolo
experimental, para su utilización en otros protocolos de experimentación. El
tejido y los órganos de los animales pueden utilizarse, por ejemplo, para el
desarrollo de métodos in vitro. Para fomentarlo, las instituciones y/o
laboratorios miembros de la Red deberan facilitar la coordinación del uso
compartido de los órganos y tejidos de los animales eutanasiados, avisando del
momento en que serán realizados los procedimientos. También podran armar un
banco de órganos, tejidos y sangre (por ejemplo utilizando técnicas de
criopreservación para asegurar la viabilidad del material mantenido) a partir
de animales eutanasiados en forma humanitaria, para evitar el uso y la muerte
innecesaria de otros animales.
5) Realojamiento: en caso de ser individuos de especies que
puedan mantenerse como animales de compañía (mascotas), siempre y cuando no
conlleven un riesgo de bioseguridad ni tengan alto potencial zoonótico, podrán
darse en adopción.
6) Rehabilitación: al ambiente natural, en caso de ser
animales silvestres que se han tomado de la naturaleza para la realización de
algún protocolo experimental (con los debidos permisos según legislación
vigente), siempre y cuando no conlleven un riesgo de bioseguridad ni atenten
contra la biodiversidad o puedan producir alteraciones en el hábitat, ni tengan
un alto potencial epizoótico o zoonótico. De no ser posible la rehabilitación
al hábitat natural, los animales silvestres se podrán reacondicionar en
reservas naturales, zoológicos o colecciones privadas de animales.
